13 jun 2011

El Pobre De Mierda (Historia Real)



En una desolada villa nací yo, hijo de una prostituta desfavorecida y de un padre totalmente desconocido. Mi nombre no lo sabía pero me acostumbré al que me llamaban cuando me veían "Pobre de Mierda". Un día una señora me invitó a ducharme y a dormir en su casa, pero en cuanto me dijo que me fuera a dormir me dijo:-Ven Aquí, putón si quieres que te de propina. Yo fui encantado a su lado, y yo que en mi vida había realizado el acto sexual, no sabía qué hacer ni decir. Pero eso solo es el principio de una gran profesión y una gran vida. Unos días pasaron de aquella fecha de adaptación a mi nuevo curro. Una señora me vio por la calle, tendría unos ochocientos y pico años, bueno quizás alguno menos. Ella se acercó y me dijo:-Chico quieres unas propinillas por un poco de ritmo. Y para que contar, menudo repaso me dio y también dinero. La señora ya era mayorcita, pero menuda forma de moverse. Día a día iba ganando clientes y poco a poco llegue a ser conocido como "El pobre de mierda, 22 centímetros, cuerpo envidiable y veinte años". Después de una serie de trabajitos, vi un anuncio de trabajo en un puticlub. Fui a la entrevista, y el jefe al ver mi energía no dudaron en contratarme. Después de unos duros días de trabajo, mis jefes comprobaron mi popularidad y no dudaron en ascenderme a presidente ejecutivo, o, lo que es lo mismo, el segundo que más folla. Pero, mi jefe, el señor "Fo Yoki Enkiera" murió, Bueno, quizás yo ayude un poco. Pero lo importante no es eso, sino que yo, empecé siendo un puto desconocido y ahora, mirad, presidente de una gran multinacional de Puticlubs con las mejores putas y las más caras. Hasta he comprado VIPS que ahora las siglas significan "Very Important Putas Supremas”. Bueno, espero que te haya gustado mi historia y si no te gusta eres antisocial. Aunque empieza mal acaba peor, pero da igual; yo soy feliz haciendo lo que hago.

No hay comentarios:

Publicar un comentario